#Caso Cienfuegos: México exige pruebas y condiciona a la DEA


#Caso Cienfuegos: México exige pruebas y condiciona a la DEA

2,959 vistas

Octubre 29, 2020 14:22 hrs.
Periodismo Nacional › México Ciudad de México
portalmexiquense.com.mx › Portal Mexiquense.com.mx


OPINIÓN 29/10/2020 02:30 ACTUALIZADA 02:31


Salvador García Soto

El gobierno de México solicitará, por las vías diplomáticas correspondientes, que el Departamento de Justicia de Estados Unidos y la DEA le entreguen un expediente con las pruebas que tuvieron para solicitar la detención y el procesamiento del general Salvador Cienfuegos por delitos de narcotráfico y lavado de dinero, a fin de que sea analizado por las áreas jurídicas mexicanas para saber si hay o no elementos que justifiquen las graves acusaciones contra el exsecretario de la Defensa. En caso de que se niegue la información del proceso en contra del general retirado, las autoridades mexicanas podrían restringir, en represalia, la colaboración y el intercambio de información con la DEA en el combate al narcotráfico.

Esa es la posición que definió el presidente López Obrador con su gabinete de seguridad y con la Secretaría de Relaciones Exteriores, luego de analizar detalladamente el hecho que los tomó por sorpresa el pasado 15 de octubre, cuando sin ningún tipo de aviso o comunicación oficial, fue detenido el exjefe del Ejército mexicano, con todo y su familia, cuando llegaba en un avión a la ciudad de Los Ángeles. Antes de definir cualquier acción o investigación interna, en un caso que al propio jefe del Ejecutivo mexicano lo agarró en un principio desinformado y sin conocer bien las acusaciones contra Cienfuegos, la administración lopezobradorista determinó que se deben conocer las pruebas con que cuenta la justicia estadounidense y su agencia antidrogas para haber hecho una detención inédita que golpeó a las Fuerzas Armadas mexicanas.

Y es que en un análisis interno que hicieron miembros del gabinete de seguridad federal, al menos un parde secretarios que participaron en esas reuniones, barajaron que la detención del general Cienfuegos podría ser una represalia de la DEA por el caso del fallido operativo para detener y extraditar a Ovidio Guzmán, hijo del Chapo, ocurrido el 17 de octubre de 2019 en la ciudad de Culiacán. Aquella detención se planeó y ejecutó con información de inteligencia que entregó directamente la agencia antidrogas estadounidense, que fue la que tramitó también la orden que envió por la vía diplomática el gobierno de EU para detener a Ovidio con fines de extradición por acusaciones de narcotráfico. Al no haber obtenido el resultado esperado en aquella operación, se dijo en el gabinete lopezobradorista, pudieron haberse cobrado el error del gobierno mexicano con la sorpresiva captura de un extitular de la Defensa Nacional.

Para la DEA, según los análisis internos del gabinete de seguridad, el Ejército mexicano siempre ha estado vinculado al Cártel de Sinaloa y a sus distintas derivaciones. El intercambio de protección y un supuesto ’padrinaje’ hacia los narcos sinaloenses son parte del argumento histórico con el que la agencia antidrogas del país vecino ha justificado su animadversión hacia los militares mexicanos, una desconfianza además mutua porque tampoco en el Ejército confían en la DEA ni aceptaban su intervención y operaciones en territorio de México. Fueron esos argumentos en contra de las fuerzas castrenses mexicanas, los que llevaron a varios directores de la poderosa agencia antinarcóticos a intentar, en su momento, acusar y detener a otros exsecretarios de la Defensa a los que señalaron de presuntos vínculos con el narcotráfico como a los generales Juan Arévalo Gardoqui, secretario de 1982 a 1988 con Miguel de la Madrid; y a Antonio Riviello Bazán, titular de la Defensa entre 1988 y 1994 en el sexenio del presidente Carlos Salinas de Gortari.

Lo que llevó al presidente López Obrador a rectificar su posición original en torno a la presunta culpabilidad del general Cienfuegos, cuya detención en un principio mencionó como ’muestra inequívoca de la descomposición del régimen’, fue la enorme presión que se generó en las Fuerzas Armadas, en donde generales retirados y algunos en activo, cuestionaron que el gobierno de México validara, sin conocer pruebas ni la investigación, las acusaciones estadounidenses en contra de un exsecretario de la Defensa del país. Las expresiones de descontento y desánimo entre las cúpulas militares, por la posición inicial del Presidente, hicieron que López Obrador replanteara el tratamiento del asunto y decidiera primero exigir pruebas al gobierno de Estados Unidos, antes de validar un proceso judicial que aún genera dudas sobre su solidez y veracidad en México.

Para presionar que tanto el departamento de Justicia como la DEA se tomen en serio la petición de México y entregue las pruebas contenidas en su expediente contra Cienfuegos y demuestren que hay sustento en sus acusaciones contra un general de cuatro estrellas mexicano, es que se decidió condicionar a que si no se entregan esas pruebas, el gobierno mexicano revisará sus acuerdos de cooperación y de intercambio de información e incluso la entrega de narcotraficantes detenidos, particularmente con la DEA, de cuyas razones para detener y acusar al militar mexicano no se tiene plena certeza ni confianza en la administración lopezobradorista. ¿Mandarán desde Washington las pruebas que exigen en Palacio Nacional?

NOTAS INDISCRETAS…
¿Quién miente en el asunto de la posposición de la que hubiera sido la última comparecencia de Alfonso Durazo ante el Senado de la República antes de que deje la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana? El martes, el líder de los senadores morenistas, Ricardo Monreal, afirmó que la decisión de posponer la comparecencia de Durazo prevista para ayer miércoles obedecía a que el funcionario ya había mandado al Senado su renuncia al cargo. Pero ayer en la conferencia mañanera, el presidente López Obrador aseguró que su secretario de Seguridad no le había entregado aún su carta de renuncia, mientras que el propio Durazo le comentó a este columnista que sería hasta el viernes cuando se haga efectiva su renuncia al cargo y que si no fue a su última comparecencia ante el Senado, fue porque así lo definieron los senadores de Morena que fueron quienes pospusieron el evento. ’A mí me hubiera encantado ir a hacer la última defensa de la estrategia de seguridad del gobierno ante los legisladores. Yo fui senador y no me asusto ni me arredro por que me cuestionen, yo mismo lo hice cuando estuve en el Congreso. Esa fue una decisión de la bancada de Morena’, dijo Alfonso Durazo. Total, ¿quién miente y quién dice la verdad?... A propósito de morenistas, dos son los nombres de diputados que suenan para sustituir a Mario Delgado en la coordinación de la bancada oficialista en San Lázaro: uno es el poblano Ignacio Mier Velasco, empresario de Tecamachalco y actual presidente del Comité de Administración de la Cámara y vicecoordinador de Transparencia de la bancada de Morena; y el otro es el tabasqueño Manuel Rodríguez González, con una amplia trayectoria local en Tabasco y presidente de la Comisión de Energía en San Lázaro. Esos son los nombres que, nos dicen, cabildeaba anoche Mario Delgado desde su casa y de manera virtual por el Covid, para ver quién tiene mayores apoyos para ocupar la coordinación de Morena… Cuando Antonio Álvarez Lima llegó a la dirección del Canal Once, el 5 de marzo de 2019, lo hizo no muy contento porque su intención era quedarse en el Senado, pero ante la invitación del presidente López Obrador para dirigir el canal más importante de la tv pública, tuvo que aceptar y volver a sus orígenes como hombre de televisión. Y cuando ya estaba en los cuernos de la luna al frente del canal del IPN, que ha hecho un gran papel y ha sido el eje del programa de ’Educación en casa’ de la SEP, superando incluso en rating y en preferencia de los niños y estudiantes a Televisa y a TV Azteca, de acuerdo con mediciones que tienen en el gobierno, ahora Álvarez Lima tiene que regresar, también obligado por las circunstancias, al Senado. Y es que la muerte lamentable del senador morenista Joel Molina, su suplente y paisano tlaxcalteca, puso a Morena y al gobierno de López Obrador en el dilema de perder un senador en su bancada porque el único que podía ocuparla era el titular de la senaduría. Así es que ayer, en una plática con Ricardo Monreal y bajo la consigna de que ’un voto es un voto’ y ante la fuerza que ha tomado el Bloque de Contención, un voto es oro para Morena, pues a Álvarez Lima no le quedó otra más que volver al Senado y dejar el Canal Once… Los dados mandan Escalera. Subimos.

Ver más


Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor