Obrador y el intrincado camino de la izquierda mexicana

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Diciembre 09, 2020 13:24 hrs.
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Juan Carlos Rojas

Miércoles 9 de diciembre de 2020.
LLEVAMOS YA TRES SEXENIOS DE UNA CAMPAÑA DE MIEDO Y ODIO PROMOVIDOS POR LA DERECHA MÁS RADICAL DE MÉXICO, PARA IMPEDIR EL CAMBIO QUE TODOS DESEAMOS. Han tratado de infundir miedo entre la población para que nadie se atreva a cuestionar el estado de cosas, para que nos confundamos pensando que todos los partidos, en la generalidad, son corruptos y que por eso no vale la pena votar por ellos y ni siquiera intentar el cambio. También nos han dicho que Andrés Manuel López Obrador ’es un peligro para México’, que nos va a llevar al comunismo, que nos va a convertir en una nueva Venezuela y que MORENA es un partido procomunista e igual de corrupto también. Dicha campaña de mentiras fue diseñada en el año 2006, ahora se sabe bien, por el español Antonio Sola, experto en organizar las ’campañas negras’ del Marketing Político-Electoral, quien fue contratado por el Partido Acción Nacional y el expresidente Vicente Fox Quezada.
EL MISMO ’CONSULTOR POLÍTICO’ ANTONIO SOLÁ, DURANTE LA ’CUMBRE MUNDIAL DE COMUNICACIÓN POLÍTICA’, REALIZADA EN MÉXICO A PRINCIPIOS DE FEBRERO DE 2018, confesaría todo y vaticinaría que Andrés Manuel ganaría la elección cinco meses después, el primero de julio de 2018. También dijo, sin sonrojarse siquiera, que ’López Obrador ya no es un peligro para México, lo hemos visto cómo ha evolucionado estos últimos 12 años y para nada vemos que sea un peligro’. Cuando Andrés Manuel dijo que en México había un complot de la derecha para, primero desaforarlo y para impedir su candidatura a la presidencia, nadie lo creyó e incluso fue motivo de burlas en todos los medios de comunicación, financiados desde el gobierno de Vicente Fox y por los grandes empresarios de la oligarquía mexicana. Años después, el diario británico ’The Guardian’, publicaría los pormenores del complot y nadie en México lo desmintió, ni siquiera Televisa, autora, organizadora y beneficiaria de tan sucio acuerdo.
LOS ATAQUES FUERON BRUTALES, PERO, POR FORTUNA, NO LOGRARON QUEBRAR LA VOLUNTAD DEL TABASQUEÑO QUE SIGUIÓ ADELANTE HASTA LLEGAR EL MOMENTO DE abandonar al Partido de la Revolución Democrática, mismo que ya estaba siendo cooptado por el régimen de Enrique Peña Nieto a través de ’los Chuchos’ (Jesús Zambrano y Jesús Ortega) y el Instituto Federal Electoral, que intervino para ’organizarle’ al PRD su proceso de elección de sus dirigentes, pero en favor de la corriente ’Nueva Izquierda’. Algo muy parecido a lo que estamos viendo ahora con la intervención del INE en Morena. Por eso López Obrador tuvo que abandonar, luego de 23 años de militancia, el partido del que incluso había sido dirigente, partido que había sido fundado por militantes de la corriente ’democratizadora’ del PRI como Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, así como importantes cuadros de la izquierda fusionados en el Partido Socialista Unificado de México, convertido después en Partido Mexicano Socialista, así como dirigentes campesinos y obreros.
EL PSUM NACIÓ EN 1981, INTEGRADO CON LA FUSIÓN DEL VIEJO PARTIDO COMUNISTA MEXICANO, BAJO LA DIRECCIÓN DE ARNOLDO MARTÍNEZ VERDUGO, CON OTRAS ORGANIZACIONES como el Partido Socialista Revolucionario, el Partido del pueblo mexicano, el Movimiento de Acción Política, el Movimiento de Acción Popular y el Movimiento de Acción y Unidad Socialista. Su principal acción fue participar en las elecciones de 1982 postulando a Martínez Verdugo como candidato a la presidencia de la República. Con mucha visión, lograron fusionarse en 1987 con el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT), organismo de izquierda liderado por Heberto Castillo, para formar el Partido Mexicano Socialista, donde también se integraron el Partido Patriótico Revolucionario, el Movimiento Revolucionario del Pueblo y la Unión de Izquierda Comunista. De tal forma superaron décadas de sectarismo que habían mantenido sin brújula, débil y atomizada a la izquierda mexicana.
LA LUCHA CONTINUABA Y HEBERTO CASTILLO DECLINÓ SU CANDIDATURA POR EL PMS, EN FAVOR DEL CANDIDATO DEL FRENTE DEMOCRÁTICO NACIONAL, EL INGENIERO CUAUHTÉMOC Cárdenas, quien había logrado integrar una coalición de partidos como el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), el Partido Popular Socialista (PPS), el Partido Social Demócrata (PSD) y el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN). Toda una hazaña de la izquierda mexicana que cimbró al país, pero que culminó con el fraude en la elección de 1988, que llevó a la presidencia al priista Carlos Salinas de Gortari, verdadero padre del neoliberalismo mexicano. La consecuencia obligada para la izquierda era avanzar en la construcción de un nuevo partido político y un año después, en 1989, nacería el Partido de la Revolución Democrática, el PRD, formación de izquierda que proclamaría en su lema la urgencia política del pueblo mexicano: ’Democracia ya, patria para todos’.
EL PRD PROPONÍA LA DISTRIBUCIÓN IGUALITARIA DE LA RIQUEZA, LA SOLIDARIDAD CON OTROS PUEBLOS DEL MUNDO, LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS Y LA PROMOCIÓN de la paz, la democracia participativa, el Estado Laico, la soberanía nacional, la economía social y solidaria, el rescate de la ecología y la transparencia en el ejercicio del poder. En el PRD se integraron organizaciones sociales, populares, campesinas, obreras y estudiantiles que dieron la lucha y resistieron a las políticas neoliberales del salinismo que respondió con el asesinato de 600 militantes. Por eso, cuando los ’Chuchos’ consuman la traición y se alían con la derecha panista y el priismo más corrupto, el PRD se convirtió en el escenario de pugnas internas por las candidaturas, una competencia sucia, a navajazo libre entre las corrientes, en fin, una entelequia política sin ideología que se fue degradando rápidamente, al tiempo que estrechaba su alianza espuria con el PAN y el PRI, como ocurrió cuando se integró al ’Pacto por México’ al iniciar el sexenio de Enrique Peña Nieto.
EN TALES CONDICIONES ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR FORMALIZÓ SU SALIDA DEL PRD DESPUÉS DE LAS ELECCIONES DE 2012. ATRÁS DEJÓ UNA ETAPA DE FEROCES PUGNAS CON los ’Chuchos’, pero miles de perredistas de izquierda decidieron acompañarlo en la nueva aventura política, vaciando su partido hasta dejarlo en el puro cascarón, para fundar el Movimiento de Regeneración Nacional que, después, en 2014, se convertiría en el partido político que literalmente le catapultaría para ganar la presidencia de la República el primero de julio de 2018, luego de un tan plural como complicado sistema de alianzas en el que, como dirían las abuelas ’como perros y gatos en un costal’, cabrían lo mismo famosos panistas como Tatiana Clouthier, Manuel Espino y Germán Martínez, coexistiendo con Pablo Gómez y Martí Batres, artistas como Joaquín Cossío y Gael García Bernal, Damián Alcázar y Belinda y ex priistas como Manuel Bartlet. Si, el mismo que ’tiraría’ el ’sistema’ en 1988 para darle el triunfo a Carlos Salinas de Gortari…

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