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Carlos Ravelo Galindo | diarioalmomento.com

En Las Nubes

Del enigma al estigma

Carlos Ravelo Galindo

Del enigma al estigma

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Enero 31, 2022 00:19 hrs.
Política Estados › México Ciudad de México
Carlos Ravelo Galindo › diarioalmomento.com

Carlos Ravelo Galindo, afirma:

El sábado, 29 enero 2022 a las 10:32, nuestra doctora fisicoterapeuta Dalia Martinez Serrano escribió:
’Apreciable Carlos Ravelo.

Esperando se encuentre de la mejor manera posible le pregunto ya no por ¿cómo se siente o por cómo van sus días?.

Sino por ¿Cómo van las gardenias, el árbol de aguacate, las bugambilias, siguen bajando los pájaros a la fuente?

¿Ha hecho movilización de brazos, piernas, cuello?.

¿Ha comido bien?

En fin, lo recuerdo con mucho afecto, le mando un fraternal abrazo. Saludos a Mari y a la otra chica olvidé su nombre.Buen día’.

Enseguida respondimos así:
’Antes de responder al interrogatorio, jajajaja, qué gusto saber de usted y creemos, ya tiene nuestra copia de su tésis profesional.

En términos generales nos sentimos bien, pero ya muy fatigados. Noventa y dos años pesan un montón. Y cargarlos nos recuerda al Pípila.

Por orden: las gardenias, siempre en floración. El aguacate abastece de alimento a las ardillas del parque frente a su casa.Que de vez en vez, nos dejan fruta para un buen guacamole.

Las bugambilias, en floración, morada, amarilla, roja, blanca, constante.

La Dalia que teníamos en una maceta. Ahora, con flores, en una foto.

Las aves siguen mojándose en la fuente, ininterrumpidamente. Y nos saludan con sus trinos todos los días.

Con ayuda de nuestras dos cuidadoras, enfermeras les llamamos con afecto, María Ramírez Padua y Alejandra Lira Luciana, y la andadera con ruedas --no la silla--caminamos.

Bajamos y subimos solos, vigilados, la escalera para asistir al despacho y al antecomedor.

El geriatra nos permite, y lo hacemos, beber un aperitivo y un digestivo diario. Y comer lo que queramos, Nos quitó todos los medicamentos. Pero nos pidió, por el cansancio patente, hacer menos ejercicios, sin suspenderlos. Así de bien nos ve.

Comemos con prudencia, tres veces al día: desayuno, comida y merienda, no cena. Nuestra digestión perfecta.

Seguimos los ejercicios que usted doña Dalia nos aplicó y gracias a ellos estamos, casi, ágiles. La pinche pandemia-- perdón por lo de la pandemia-- nos recluyó y prohibió visitas.

Ni modo, don San Pedro quiere que EN LAS NUBES, las escribamos desde la tierra y no junto a Bety, en el cielo.

En fin, qué le parece nuestra vejez. ¿Quiere que se la platique otra vez? Con un respetuoso abrazo y saludo a su Santa Madre. Doña Ines. Yo. CRG’.

Y el amigo José Antonio Aspiros Villagómez, al enterarse nos escribe.

’Celebro que te encuentres bien y optimista. Felicitaciones, estimado amigo.

Por mi parte la internista me mandó hacer una colonoscopia con su respectiva biopsia de pólipos, asistir a consultas con psicóloga y nutricionista, comprar un equipo de ejercicios y tal vez seguir tratamiento con el gastroenterólogo o con el oncólogo (según lo que resulte de la biopsia).

Y todo hay que pagarlo -también las medicinas- porque en el IMSS no atan, ni desatan, así que pase lo que pase, no podré seguir ese ritmo de gastos con tantos médicos y laboratorios particulares, pues solamente cuento con mi pensión. Ando un poco apagadón.

Salud.JAAV’.

Le recomenamos echarle ganas. Cambiar de pilas a luz monofásica de la CFE, hoy tan barata, para que te enciendas. Y no haya obscuridad.

Pero sobre todo ser feliz, porque, no olvides, que Santo que no se rie. Que no es visto.
No es santo. Ni mucho menos querido.

O como asegura el mañanero: ’yo tengo otros datos. Se dice adorado’.
jajajayreja.

Definitivamente compartir trabajos con colegas es ampliar nuestra cultura. Como este de la escritora, doctora, poeta y buen amiga de Jalisco, la sicoterapeuta también, doña Rosa Chávez Cárdenas.

Que como siempre con honor compartimos y a veces, como ahora, coincidimos:
Tenemos que cultivar la compasión para con todos los seres que nos rodean.

La falta de cuidado en todas la áreas es el estigma de nuestro tiempo
Que el enigma no se convierta en estigma nos dice la Lechucita Chávez Cárdenas
Todos los días escuchamos las estadísticas del número de fallecidos y de los positivos por el Covid.

A los primeros síntomas corren a practicarse la prueba.

Los medios culpan del contagio a los no vacunados, pero las otras estadísticas las que no aparecen en los medios de comunicación dicen lo contrario; los afectados con esta nueva variante están vacunados.

Los vacunados siguen contagiándose, pero como estrategia para no causar ansiedad publican que los síntomas serán leves y no necesitan hospitalización como al principio de la pandemia.

En las fiestas de fin de año parecía que la pandemia estaba bajando intensidad, pero lanzaron una profecía que en enero tendríamos otra variante.

El Dr. Fauci el asesor médico de la Casa Blanca publicó ’ni crean que Omicron será la última variante.

¿Cuál es el límite de tolerancia para seguir en este enigma?

Es un hecho, la mayoría de los que han fallecido presentaban enfermedades crónicas: diabetes, obesidad, hipertensión, tabaquismo y los que padecen otras enfermedades que afectan su sistema de defensas las autoinmunes y cáncer.

En nuestro país necesitamos una cultura de autocuidado, prevención no solo fármacos y atención en casos graves.

Me han preguntado por qué elegí profesionalizarme en Psicología y homeopatía, una rama de las terapias alternativas tan criticada por la medicina biomédica es obvio, afectamos al negocio de la Industria Farmacéutica.

Lo viví de cerca, mi padre tuvo varios padecimientos. Desde muy joven padeció bulimia, en aquellos años no se conocía el trastorno.

Muy joven con el fallecimiento de su padre quedó como hijo parental.

Se dedicó a trabajar, fue muy emprendedor y altruista, tuvo varios negocios, la lectura, escuchar radio, las reuniones con los amigos eran su único pasatiempo.

El tabaquismo y la falta de ejercicio cobraron la factura: colesterol, triglicéridos, hipertensión, afortunadamente no presentó diabetes.

A los 50 años, vino la crisis, problemas circulatorios y cardiovasculares.

Acudieron al Seguro Social, confiaron que tenían buena atención.

Las consultas tan cortas y despersonalizadas, llegaba a casa con una bolsa de medicinas, ingeríapuños de pastillas.

No había recomendaciones de autocuidado y mucho menos derivarlo a terapia que tanto necesitaba él y nosotros sus hijos.

Los problemas de salud empeoraron, los dolores en la pierna eran insoportables.
Para tal fin le prescribieron paliativos, inyecciones de Codeína (narcótico, del grupo de los opiáceos) altamente adictivas.

Yo estudiaba mi primera carrera de Patología Clínica y me encargaba de aplicarle la inyección intravenosa.

Recuerdo su angustia y ansiedad para que le aplicara la siguiente, cada vez el efecto era más corto y adictivo. El tratamiento solo causaba efectos secundarios.
Finalmente le amputaron la pierna derecha, la izquierda también estuvo a punto de amputación, los viajes al hospital eran frecuentes. Permaneció 12 años en silla de ruedas. Falleció a los 62 años.

La frustración me llevó a estudiar Psicología para entender la causa de los trastornos mentales y las enfermedades.

Además, soy sobreviviente de un shock anafiláctico por penicilina (estuve a punto de fallecer) que me dejó efectos adversos.

El enfoque holista me atrapó para entender que no solo somos entes biológicos, somos seres complejos:bio,psico,sociales, emocionales y espirituales.

Me identifiqué con el principio de la Homeopatía ’no hay enfermedades sino enfermos’ y la salud se recupera con la menor dosis del similar a sus síntomas, además la máxima de Hipócrates ’que tu medicina sea tu alimento’

La misión que me propuse fue la concientización, compartir en los medios de comunicación, en talleres y libros.

Con mayor intensidad lo hago durante la pandemia, el miedo, el estrés son el enemigo del sistema de defensas.

El autocuidado puede contrarrestar a nuestra población agonizante y lograr el principio inspirador del nuevo paradigma de convivencia, no solo personal sino del planeta.

Es un hecho, necesitamos cuidarnos unos a otros en este mundo de tantos enigmas para no cargar con estigmas de trastornos mentales.

Nuestro país como muchos otros está golpeado por la delincuencia, el narcotráfico, la pérdida de valores y el materialismo que afecta al humanismo.

(www.rosachavez.com.mx)

craveloygalindo@gmail. com

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