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#EN LAS NUBES


La perseverancia

#EN LAS NUBES

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Septiembre 27, 2021 02:11 hrs.
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26 de septiembre de 2021

Carlos Ravelo Galindo, afirma:
Debemos confirmar que todo se debe a la perseverancia don Virgilio. Sus gratas palabras nos permiten recurrir al ejemplo que publicó nuestro colega, amigo y gran reportero Gonzalo Alvarez del Villar y que nos piden compartir.
El maestro Virgilio Arias Ramírez, eminente poeta chiapaneco, es el secretario general del Club Primera Plana, y nos estremece con sus conceptos.
’Estimado maestro carlos: ya me encuentro nuevamente en esta ciudad y confirmo todas y cada una de las felicitaciones que le brindaron los compañero del Club Primera Plana, en el solemne acto en que 193 periodistas mexicanos, y algunos extranjeros recibieron su reconocimiento de 25 y 75 años en este 2021.
’Usted como maestro, cumpliendo en primera plana con la noble profesión social de informar con veracidad, directo pero objetivo. por lo mismo se mantuvo en los mejores diarios de méxico.
’Maestro: desde que leí su primer libro me percate de su amplio conocimiento y pulcritud de su oficio como periodista.
’Ahora, los compañeros del club, le confirmaron su respeto y admiración, por eso, con mucho gusto se acordó ratificarlo como nuestro decano.
’Y reconocimiento de guía con amplia autoridad moral. Reciba mi fraternal abrazo’.
(Carlos Ravelo y parte de su historia que platicó Gonzalo Alvarez del Villar,el 8 de septiembre de 2021, en la ceremonia virtual).
Gracias Gonzalo. Nos encantó tal cual:
’Carlos Ravelo
Era el año de 1960. En la redacción de Excelsior los teclazos de las máquinas de escribir, el humo de cigarros, el rumor de voces y el repiqueteo de los teléfonos inundaban el ambiente. Un hombre inmenso, de bigote y cejas pobladas no paraba de andar, movía los brazos. Parecía que hablaba solo. Iba y venía. Al fijar su vista en mí, su voz, estentórea, como un trueno, vociferó:
--¡Y tú! ¿Quién eres?
Desde la inocencia de mis seis años, alcé la vista hacia esa mole humana. Le respondí, intimidado:
-- Gon...zalo...
--¿Gonzalo qué?
La llegada de Pedro, mi padre, evitó mi respuesta.
--Hola, Carlos, ya vi que conociste a mi hijo...
--Hola, gran Piter. Sí, ya conocí a Gonzalito Álvarez del Villar, dijo al tiempo de acariciarme la cabeza, con lo cual ya no lo sentí tan temible como antes.
--Y, por cierto, jovencito, soy Carlos, Carlos Ravelo, reportero, se presentó mientras abrazaba a mi padre.
Así fue como, hace más de 60 años, conocí a don Carlos Fernando Ravelo y Galindo.
Nacido hace casi 93 años en la ciudad de México, el 13 de diciembre de 1929, Carlos Ravelo es un ícono del periodismo nacional. Y a pesar de su edad es un joven eterno. Dicharachero, ingenioso, lúcido, mordaz, con más de 70 años de ejercicio periodístico, ha sido –antes que nada-- reportero.
Pasaron los años y a principio de los 70s ingresé al diario. Saludaba con respeto al maestro Ravelo, quien en una ocasión me dijo, con un guiño:
--Tutéame, al fin y al cabo, no nos conocemos de ahora, ¿verdad?
Desde la redacción de deportes, adjunta a la de información general, o bien en el cuarto piso, donde estaba Últimas Noticias, veía el ajetreo de los reporteros y a Carlos, jefe de información, colocándose, vigilante, atrás de los escritorios de los reporteros: Toño Andrade, Manuel Arvizu, José Manuel Jurado, Manuel Mejido, Jorge y Jaime Reyes Estrada, sus cuñados, los Loubet, Enrique senior y Enrique Junior, Carlos Ferreyra, Erubiel Delgadillo, los entonces jovencísimos Fernando Meraz y Rafael Medina y muchos más, integrantes de una inolvidable e irrepetible redacción.
Carlos inició su trayectoria periodística en 1947 en Excélsior, como ayudante de redacción. En ese diario estuvo hasta 1980 y durante ese tiempo fue reportero en varias fuentes, jefe de información de la primera edición de Últimas Noticias y también de la segunda edición. ¿Te acuerdas de Javier Martínez Rivas, tu secretario y asistente? Fue redactor de los noticieros de televisión y radio de la cooperativa Excélsior, sin nunca dejar de reportear.
De 1960 a 1964 escribió, junto con el periodista Alberto Ramírez de Aguilar diez guiones de cine para películas que aún siguen exhibiéndose en la pantalla chica. Entre ellas, Siguiendo Pistas, El amor sí es amor, Los Falsos héroes, Furia en el Edén...
Em 1974 escribió su primer libro: Y el Sol no salió, al que le siguieron Pláticas sobre periodismo (1994), Hombres de Negro I, Hombres Justos (1996), Hombres de Negro II, Hombres de luto (1998), Mis bendiciones (2010), Aquellos días (2012) y así hasta llegar a más de 14 títulos, donde aborda los principios y ética del periodismo y en donde establece el equilibrio entre quien informa y quien recibe la información, siempre manteniendo un contacto directo con la verdad.
Desde hace varios años, con una lucidez que sorprende, escribe una columna diaria, que se publica en varios medios: Desde las Nubes, donde habla de sus anécdotas, da consejos periodísticos, lanza críticas certeras, recuerda datos históricos y desde ahí, quizás sin percatarse, da clases de periodismo a las nuevas generaciones.
Hará unos seis años, cuando era director de Quadratín México, me comuniqué con él:
--Carlos, qué gusto. Te hablo para invitarte a que seas colaborador del sitio, con tu columna...
--¡Noooo!
Su respuesta me dejó mudo y de una pieza.
--...
--¡No…, no, no podía esperar menos! Cuenta con ello, fue su respuesta final, acompañándola de una sonora carcajada.
Carlos Ravelo cumple 75 años de ejercicio periodístico y desde hace casi medio siglo es miembro del Club Primera Plana, la asociación de periodistas más longeva del país y donde se ha convertido en un referente del periodismo analítico y exhaustivo.
Su buen humor nunca lo abandonará. Por cierto, Carlos sigue colaborando con Quadratín México.
Después de ser jubilado con todos los honores en Excélsior, fue invitado en ese mismo 1980 como jefe de información nacional de El Universal. Ahí permaneció durante dos años y en 1982 el director del IMSS, Ricardo García Sainz lo invitó al área de comunicación social de ese instituto, donde fungió como coordinador de prensa de provincia hasta noviembre de 1985.
Coincidentemente, ese mismo día Eduardo Pesqueira, secretario de Agricultura lo nombró director de paraestatales de esa dependencia. En el cambio de gobierno, en diciembre de 1988, el nuevo titular, Jorge de la Vega Domínguez, lo designó subdirector general de prensa, donde permanece hasta marzo de 1989, año en que asume la dirección general de prensa del municipio de Naucalpan de Juárez.
En agosto de 1990 el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Ulises Schmill Ordóñez lo nombró director general de comunicación social del máximo tribunal de justicia del país. En 1994, luego de las reformas constitucionales del Poder Judicial Federal, el nuevo titular, José Vicente Aguinaco Alemán, el primero de febrero de 1995, lo ratificó en el cargo, que desempeñó hasta mayo de 1996.
Durante su paso como funcionario público, Carlos Ravelo se distinguió por el buen trato con los reporteros, siendo interlocutor de ministros, magistrados y jueces con los medios de comunicación.
Su trabajo lo llevó a recorrer gran parte del mundo: prácticamente toda Sudamérica, Estados Unidos, Cuba, China, Alemania, la Unión Soviética, Grecia, Portugal, España... Y de todos ellos quedó constancia con sus reportajes publicados en Excélsior y El Universal.
Carlos, sin dudarlo, debe estar agradecido con la vida. Y la comunidad periodística está agradecida con él, por haberla dedicado, de manera brillante, honesta, a la profesión que nos apasiona: el periodismo.
Sólo basta concluir. Gracias, Carlos Fernando Ravelo y Galindo. Gracias, reportero. Gracias, amigo’.
Si, amigos ambos, persistencia, paciencia, constancia, permanencia. Aprendizaje. Vaya como decimos al principio lo debemos todo a la perseverancia.
craveloygalindo@gmail.com



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